No conozco ninguna buena historia que no esté protagonizada, a su vez, por buenos personajes. Ah, pero no esperes encontrar aquí a caballeros virtuosos, nobles princesas o malvados dragones. O quizá sí, pero no será lo habitual. Aquí hay oscuridad, como en el corazón de cada hombre y mujer, y también luz, presente en cada ser vivo. Son los claroscuros, las acuarelas del alma, los que muestran como somos cada uno por dentro. Y ahora déjame que te presente a alguno de ellos.

Kirius:

 

 

 

 

 

Kirius es el primero de los personajes de los que voy a hablarte. Es un joven que, al comienzo de la historia, acaba de cumplir 16 años y apenas sabe nada de la vida. Vive con su abuelo Gaelon en Rynad, una próspera ciudad de Merethia. Las secuelas que le dejó una virulenta enfermedad que le afectó cuando era niño han hecho de él un muchacho tímido, asustadizo y perturbado. Oye una voz en su cabeza, que él identifica como el Ausente, que a menudo le susurra palabras oscuras y dementes. Eso, junto a sus extraños cambios de humor y a la ocasional pérdida del control de sus actos, le lleva a pensar que se está volviendo loco. ¿Acaso tú no pensarías lo mismo en su lugar?
Kirius es un muchacho alto, aunque él se vea pequeño, y fuerte, aunque piense que es débil. Una serie de circunstancias harán que deba enfrentarse a la concepción que tiene de si mismo y del mundo que lo rodea. Pero hay una oscuridad que supera a sus peores temores, tanto en su interior como en el mundo de Elaranne, y él deberá encontrar el valor para enfrentarse a ella.

 

Terion:

Terion llega a la ciudad de Rynad con la única intención de arrancar a Kirius de su vida conocida y llevárselo con él. Conoció a Gaelon y a los padres de Kirius, pero mantiene en silencio las circunstancias de su amistad con ellos. Asegura que le hizo una promesa al padre de Kirius en su lecho de muerte: que se ocuparía de cuidar al muchacho. Es un hombre frío y reservado con un pasado que se adivina doloroso y que prefiere no mencionar. Apostaría a que esos ojos azules suyos han visto horrores que nos harían palidecer a cualquiera de nosotros. Su relación con Kirius no será fácil y ambos chocarán a menudo.
Terion tiene unos 40 años. Todo en él, su altura, su porte y la inusual espada que atesora, habla de su habilidad como luchador y de su letalidad. Vuelve a Balaeron desde tierras lejanas con un objetivo mucho más trascendental de lo que parece a primera vista: advertir a las naciones de Balaeron de un inminente peligro.

Vaelmir:

Vaelmir es un hombre complicado y contradictorio. O, al menos, así es como le gusta definirse a él. Se encontrará con Kirius en un momento en el que el chico necesitará de su ayuda. Asegura ser el conde de Aldremhem, aunque aparenta ser más un bandido o un pirata que otra cosa. Pero las apariencias engañan, sobre todo en el caso de Vaelmir. Lo cierto es que es un hombre peculiar, inteligente y siniestro al que no pocos en Balaeron odian. A pesar de todo, o quizás debido a ello, conserva un fuerte sentido del humor, irreverente y cínico, y parece incapaz de tomarse nada en serio.
Vaelmir tiene unos 37 años, es de estatura media y posee una amplia colección de cicatrices y heridas. Bajo su apariencia tranquila y burlona se atisba una eficiencia para la intriga y el asesinato que parece alimentada por la amargura. Tendrá mucho que decir en los inminentes sucesos que amenazan la paz de Balaeron.

 

Arvand:

Arvand es un joven huérfano que vive en Rynad y estudia en una de las academias de los riadeim. Es el único amigo de Kirius y podría decirse que su antítesis. Mientras Kirius es retraído y asustadizo, Arvand es jovial y despreocupado. Es curioso cómo los opuestos se tocan, ¿verdad? Quizá sea porque en el fondo se asemejen más de lo que parece. Arvand guarda en su interior también su ración de amargura tras la pérdida de toda su familia a causa de la Plaga y los sucesos que llevaron a la muerte a su amigo Brandyl. Todo ello quedará eclipsado cuando sea llamado a viajar hasta la isla de Varean, para convertirse en iniciado de los Riadeim. No obstante, no pasará mucho tiempo hasta que Arvand comprenda que no todo en la orden de los magos era como le habían contado.
Arvand tiene 17 años. Es un muchacho extrovertido y seguro de si mismo, pero pronto empezará a dudar de todo al verse envuelto en una serie de acontecimientos que se producen el mismo día de su llegada a la Torre del Sol.

 

Innae:

Innae es una joven tarkesia que, por causas desconocidas, viaja a territorios balaerianos. Debe esconder su piel y su rostro por motivos evidentes, pues sería apresada o incluso ejecutada si se la considerase una espía. Entonces, ¿por qué correr tan grandes riesgos? Ni ella misma parece saberlo, excepto para asegurar que está en una búsqueda para encontrar ayuda para su padre enfermo. ¿Qué motivo más poderoso puede haber para emprender una misión imposible que el salvar a un ser querido?
Innae es joven, de baja estatura y tiene un curioso defecto de nacimiento: uno de sus ojos es verde mientras el otro es negro. Es seria, cautelosa y posee una serenidad y madurez extraordinarias para alguien de su edad. Aunque está perdida y parece indefensa mientras vaga por un territorio repleto de enemigos, tiene en su poder un objeto místico a través del cual parece obtener la ayuda de su padre en momentos de necesidad.

 

El Ausente:

¿Es el Ausente un ser real o imaginario? ¿Acaso importa? Para Kirius el Ausente es una cruel realidad. Es la voz que lo atormenta desde hace años y que se hace un poco más fuerte cada día, hasta el punto de que es capaz de inducirlo a hacer actos horribles que apenas recuerda. Apareció poco después de su curación, tras enfermar durante el año de la Plaga. A Kirius le han contado que eso significa que la enfermedad afectó a su juicio y lo volvió loco, pero ¿qué significa estar cuerdo? Quizá lo que el mundo necesite sea a más gente que haya visto el rostro de la locura y haya regresado para contarlo.
Kirius identifica al Ausente con un hombre, pero lo cierto es que a veces parece que sean varios, o incluso una mujer, quien le habla. En cualquier caso, la mayoría de las veces sus palabras son un galimatías, delirios incoherentes o pavorosos susurros que hablan de sangre y muerte. No obstante, de tanto en tanto la voz guía de forma extrañamente lúcida y certera al muchacho en momentos de necesidad o duda.

PERSONAJES

© 2018 - El Trastorno de Elaranne por Rubén H. Ernand